domingo, 2 de julio de 2017

En el rodaje de "Memorias de África"

Las memorias de Blixen no eran narrativas en sentido cinematográfico, así que podíamos especular mucho. Sus escritos autobiográficos eran muy analíticos, lo que nos permitía entrar con mucha precisión en su corazón y en su alma. Y, por supuesto, está la inmensidad del paisaje, que creaba un fondo extraordinario para contar historias
(Sydney Pollack)


Yo estaba tan estimulado como Sydney. Pero veía el riesgo de las películas ‘americanas en el extranjero’. La cultura extranjera ha sido siempre complicada para los cineastas estadounidenses. Pensé que tenía una cosa a su favor: se narraba una maravillosa historia de amor, y Sydney era muy bueno con ellas

La historia de la escritora Isak Dinesen (Karen Blixen) fue en su origen un proyecto para la actriz Greta Garbo. Y en distintas ocasiones, Orson Welles y David Lean trataron de hacer una película sobre ella.

En un principio, el papel de Karen Blixen le fue ofrecido a Audrey Hepburn. Finalmente, la elegida fue Meryl Streep, que desarrolló el acento de la escritora escuchando las grabaciones de la real Isak Dinesen leyendo sus trabajos. 



Después de contratar a Meryl, necesitábamos una estrella lo suficientemente potente para poder competir con ella… Era el único que podía hacer creíble al personaje, más que nada porque Denys era una ilusión óptica, un tipo enigmático, introvertido, romántico y atractivo para las mujeres. Así que no sólo veía a Bob en el papel sino que, de todas las películas que ha hecho, creo que éste era el que más iba a su personalidad”

“Estaba haciendo una película romántica que exigía las emociones más delicadas”


“Se llevaba el gramófono hasta cuando iba de safari; tres rifles, provisiones para un mes… y Mozart. Él inició nuestra amistad con un regalo. Luego, un poco antes de lo del Tsavo, me hizo otro, un regalo increíble: la visión del mundo a través de los ojos de Dios. Y yo me dije:
‘Sí, ya comprendo, así es como debe ser’”

Sydney Pollack había dirigido ya a Robert Redford en cinco películas, entre otras, “Tal como éramos”, y la imagen que tenía entonces Robert (que había ya protagonizado también “El gran Gatsby”) como héroe romántico, encajaba a la perfección con lo que Pollack quería plasmar en “Memorias de África”.




Redford nos transmite maravillosamente el íntegro espíritu libre que emanaba de Denys Finch Hatton.

En un principio, Robert interpretó a su personaje con acento inglés, pero a la producción le pareció que esto despistaría al espectador y Redford volvió a doblar sus frases con su propio acento. 


Todos venían con el mismo rollo. ¿Y el acento? A mí me parecía que era una preocupación menor, no importaba. Lo primordial era que teníamos a una gran estrella que generaba electricidad sólo con su presencia, y además era buen actor





“Ella y yo nos caímos bien enseguida. No sólo nos llevábamos bien, sino que probablemente nos llevábamos demasiado bien, lo que causó algunas tensiones. Nos gustaba hablar. Fuera de escena, entre tomas, nos relajábamos. Compartíamos el sentido del humor”

“Como actor, tenía la sensación de vivir un momento especial. No obstante, había problemas. Siempre me pareció que a Sydney le daba miedo expresar el sexo de una manera abierta y liberal. Quería estar dentro de unos límites de seguridad, y yo siempre quería llegar más allá...




... Me pareció que se podía conseguir una gran sexualidad eléctrica con los gestos, las miradas, las caricias. Meryl lo entendió, por supuesto. Estaba nerviosa por los hipopótamos porque son territoriales y estábamos en su espacio. Pero le dio mucha sensualidad a esa escena

“Denys me había dado una brújula para seguir el rumbo, dijo. Pero más tarde comprendí que navegábamos con rumbos distintos. Quizá él sabía, aunque yo no, que la Tierra fue creada redonda para que no podamos ver el final del camino”


Klaus Maria Brandauer fue también la primera elección de Sydney Pollack para dar vida a Bror (y a Hans) Blixen. Curiosamente, el director pensó en él tras verle como agente asesino en “Nunca digas nunca jamás”.

El diseñador de producción de esta película, Stephen B. Grimes, empleó todo un año en construir una réplica del Nairobi de 1913 y de la casa de Karen Blixen. Los decorados construidos no estaban lejos de donde la escritora real vivió en su día. 


Encontrar los muebles y elementos decorativos para la casa de Karen Blixen en Kenia fue algo problemático. Se llevaron lámparas, porcelana y cuadros desde Europa lo más parecido posible a lo que mostraban las fotos de Karen.

Y, mientras se montaba la película, Sydney Pollack utilizaba selecciones musicales del compositor John Barry


Cuando llegó el momento de añadirle música al film, Barry era la elección perfecta. 

El film fue rodado casi en su totalidad en África, pero las leyes locales prohibían utilizar animales salvajes en el film, así que, para la película, fueron traídos de California leones amaestrados.

Estábamos muy lejos de casa, teníamos que confiar en el buen hacer de gente a la que no conocíamos. Importábamos animales, orejas extendidas falsas para los nativos, manejábamos jirafas, búfalos, de todo. Teníamos muchos problemas relacionados con la gente, ya que los extras blancos eran más difíciles de encontrar en grandes cantidades


“Yo tenía una granja en África,
a los pies de las colinas de Ngong…”





La película fue rodada, en su mayor parte, en África. Y algunas escenas, cerca de las reales colinas de Ngong. 

Memorias de África” se estrenaba el 21 de febrero de 1985 en Suecia. En 1985 se celebraba también el centenario del nacimiento de Karen Blixen

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